jueves, 7 de noviembre de 2013

BUSQUE ESTAR EN LA PRESENCIA DE DIOS_SALMO 61


        Confianza en la protección de Dios

61 Oye, oh Dios, mi clamor;
    A mi oración atiende.
Desde el cabo de la tierra clamaré a ti, cuando mi corazón desmayare.
Llévame a la roca que es más alta que yo,
Porque tú has sido mi refugio,
Y torre fuerte delante del enemigo.
Yo habitaré en tu tabernáculo para siempre;
Estaré seguro bajo la cubierta de tus alas. Selah
Porque tú, oh Dios, has oído mis votos;
Me has dado la heredad de los que temen tu nombre.
Días sobre días añadirás al rey;
Sus años serán como generación y generación.
Estará para siempre delante de Dios;
Prepara misericordia y verdad para que lo conserven.
Así cantaré tu nombre para siempre,
Pagando mis votos cada día.

Los primeros versiculos manifiestan la salvación y protección de Dios al confiar y depender de quien es nuestra roca,nuestro refugio,nuestra torre fuerte,y nuestro tabernaculo eterno.

La parte final d este cantico es una alabanza donde el rey solicita que Dios afirme su reino y bendiga su gobierno por generaciones.

Este Salmo puede ser una medida especial para "medir" nuestra oraciones . Si nos fijamos bien,el salmista no "pide cosas" ,como podemos hacer por lo general. Él va más allá de lo material y perecedero.  Se atreve a pedir que el Señor lo eleve,lo levante al lugar alto. A la Roca, a su misma presencia.

El salmista anhela estar continuamente en la presencia de Dios,por que allí encontrará abundante misericordia y verdad v 7. La misericordia de Dios es como la luz que alumbra las tinieblas de nuestras vidas y Su verdad es como el camino que nos guia y nos conduce a vivir en la presencia de Dios haciendo Su voluntad.  Nuca deje de "pedir" por las misericordias de Dios,porque por su misericordia no hemos sido consumidos( Lm. 3:22)

¿Que es lo que más anhela de Dios, su corazón? ¿Que es lo que más importante y determinante que Dios le puede dar? Recuerde que Dios no es alguien que "esta allí" para complacernos y darnos todo lo que nos haga sentir comodos y agusto.

Casi todos al encontrarnos con Jesús Salvador,en el inicio de nuestro caminar de fe,tendemos a pedir y pedir. Cosas materiales es lo que más solicitamos. Sin embargo,cuando El se nos va revelando cada vez más,entonces,como el Salmista ya no nos confirmamos con pedirle cosas,sino Su presencia. ¿A llegado usted a este punto en su vida cristiana?
Ahora,el propósito de esto,es prepararse y estar firme para lo que ha de venir. Lo que de acuerdo a Su voluntad soberana,disponga para nuestra vida. Conoscamos de tal manera alñ Señor que,no desmayemos,ni desfallezcamos,ante lo que vivimos. Esto va más allá que la sola declaración de frases o palabras pre_fabricadas,sino aquellas que salen de un corazón convertido y convencido por el mismo Espiri´tu Santo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario