viernes, 1 de noviembre de 2013

Meditemos en la Plabra de Dios_Salmo 51

Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio,
Y renueva un espíritu recto dentro de mí.
11 No me eches de delante de ti,
Y no quites de mí tu santo Espíritu.
12 Vuélveme el gozo de tu salvación,
Y espíritu noble me sustente.
13 Entonces enseñaré a los transgresores tus caminos,
Y los pecadores se convertirán a ti.
14 Librarme de homicidios, oh Dios, Dios de mi salvación;
Cantará mi lengua tu justicia.
15 Señor, abre mis labios,
Y publicará mi boca tu alabanza.
16 Porque no quieres sacrificio, que yo lo daría;
No quieres holocausto.
17 Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado;
Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.
18 Haz bien con tu benevolencia a Sion;
Edifica los muros de Jerusalén.
19 Entonces te agradarán los sacrificios de justicia,
El holocausto u ofrenda del todo quemada;
Entonces ofrecerán becerros sobre tu altar.

Podemos ver en este Salmo como el salmista David pierde el gozo de la salvación,por causa del pecado,también cada uno de nosotros hemos pasado por esta triste experiencia.
Nos convertimos en pecadores cuando participamos de placeres prohibidos (Fornicación,adulterio,pornografía,etc.) Aunque se " haga a escondidas," todo sale a la luz,y mientras sale se va notar en la vida del que participa en esto. En este pasaje se habla de los resultados del pecado sexual,algo que se ha vuelto muy común en el mundo de las comunicaciones(Hoy se llama amor ó preferencia).Desde entonces y hasta hoy.
Dios lo sanciona porque no nos creó para la fornicación,sino para hacer su voluntad. Este pecado es el" único" contra el propio cuerpo 1corintios 6:12_19. "Una factura"que cobra el pecado sexual(sin mencionar la destrucción familiar),hasta la muerte física,pero también la espiritual,porque este tipo de participación nos aleja de Dios y de su iglesia.
Pero gracias a Dios que David nos dejó un buen ejemplo a seguir en cuanto a su relación con Dios.
Primero se humilló,confeso y declaró su maldad y luego pidió que la obra de Dios se notará en su vida. No solo limpiándolo,sino devolviéndole el gozo de su salvación,un corazón limpio,un espíritu recto y renovado. Su santa presencia,así como su Santo Espíritu. Y después de esto ,de haber pasado por todo el trato divino. El se compromete a enseñar a otros el camino. El resultado de esto es que quienes lo escucharon,se vuelven a Dios. Algo que usted y Yo debemos hacer cuando le fallamos a Dios. No se quede solo con la tranquilidad de haber pedido perdón a Dios,sino que se evidencie que lo ha obtenido.
Que la tranquilidad y restauración nos lleve a poder abrir nuevamente los labios para alabar a Dios
(Ya que el pecado los cierra) y declarar nuestra gratitud.


Los verdaderos sacrificios:El espíritu quebrantado y el corazón contrito y humillado.Estas características son las que en verdad agradan a Dios y el nos acepta Dios puede inspirar y enseñar a un corazón con tales características. Son como materia prima para la elavoración de sus sueños y sus planes.

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